A partir de cepas muy viejas, Bernardo Ortega elabora un vino que consigue un grado de complejidad en aromas y sabor que del mismo una experiencia extremadamente sabrosa y rica.
Elaboración entre inox y la «tinaja», para extraer la máxima concentración frutal y expresar la personalidad del terruño .
Gran evolución en copa.
Marida con: Arroces, pastas, carnes, caza de ave







